sábado, agosto 10, 2013

Venecia, las Lágrimas de San Lorenzo y las mías

Venecia, la hermosa ciudad fundada en el siglo V después de Cristo por gente que huía de los romanos, es en realidad un territorio  integrado por 118 pequeñas islas unidas entre sí por 455 puentes.

Su centro histórico está enclavado en una laguna costera salada localizada en el norte del mar Adriático y ya hace décadas que se sabe que Venecia se hunde. Hay fotografías muy dramáticas de cuando el agua cubre hasta casi medio metro la plaza de San Marcos.

Hasta hace poco se afirmaba que Venecia poseía algo así como ciento veinte mil habitantes nativos. De un tiempo a esta parte, muchos venecianos han optado por abandonar la ciudad, que cada vez más se halla invadida por los turistas, para ir a vivir a otras partes de Italia.

Lo que ha sucedido en Antigua Guatemala, entonces, donde cada vez hay menos antigüeños y más turistas, o chapines, —palabra creada, dicen, por los salvadoreños— que se aplica a los habitantes de Guatemala de la Asunción y por extensión a todos los guatemaltecos.

¿Y por qué les cuento estas historias no muy gozosas esta mañana de sábado? A lo mejor, por la mortificación de no haber visto siquiera una Perseida anoche. Nubes, llovizna, frustración. Pero que la Tierra está pasando por la lluvia de meteoros que produce el cometa Swift-Tuttle, no hay duda.

Hace siglos a las Perseidas las llamaron las Lágrimas de San Lorenzo, el mártir cuyo día se celebra hoy de acuerdo con el calendario cristiano.


Ahora sí está despejado el cielo. Qué gracia.

2 comentarios:

Byron Titus dijo...

Como todo, es cuestión de apariencias... Venecia no se hunde! Me afirma Niccolo. Es el nivel del mar que sube!

Mario dijo...

Disfruto mucho de ir a nuevos lugares cada vez que tengo la oportunidad y por eso este año estoy muy contento, ya que pude sacar Vuelos a Los Angeles y espero disfrutar de muy buena manera de dicha ciudad