jueves, diciembre 11, 2008

Deudas impagables

En el diario La Jornada del día de hoy aparece la siguiente consulta: ‘Mi hija tiene un adeudo de cien mil pesos con American Express y ya no le es posible pagar ni siquiera el mínimo, además de que no se lo aceptan y le dicen que pague 70 mil de inmediato para liquidar su deuda, pero esto le es imposible. Un abogado le sugirió que ante un juzgado fuera a depositar la cantidad que mes con mes ella pueda pagar, y que con eso se quitaría el problema. Aquí, en la región de Orizaba, mucha gente lo está haciendo. Le ruego me informe si esto es posible y qué consecuencias le puede acarrear a mi hija. Enrique Díaz Fuentes/ Orizaba’

La respuesta que aparece en La Jornada es la siguiente: ‘Será reportada al Buró de Crédito, si busca empleo en un banco se lo negarán; mientras esté en la lista negra, no le fiarán ni una plancha, empleados y abogados la perseguirán día y noche pero, si no hay aval de por medio, no podrán despojarla de sus propiedades… mejor si no tiene ninguna. En siete años su nombre será borrado del buró. Le sugiero dos cosas: 1) trate de llegar a un acuerdo con American Express y 2) comparta su experiencia con otras personas que enfrentan problemas parecidos en nuestro foro’

En Guatemala hay graves problemas similares, pero no aparecen en los diarios las historias de estas pobres gentes, víctimas de los ladrones de guante blanco, los gestores de tarjetas de crédito, porque los diarios no se atreven a ponerle el cascabel a los bancos. Ni a los vendedores de carros, ni a ningún anunciante.

2 comentarios:

El ultimo De Paz dijo...

Parece que muchos otros tienen la culpa y no la deudora.
Me pregunto ¿quién la obligó a endeudarse?, ¿bajo que amenazas?.
Hummm, ¿no será mejor que cada quién asuma la responsabilidad racional de sus actos?

Adrian Bordones dijo...

Hola ANA! Saludos desde Panamá. El endeudarse, es IGNORANCIA, yo lo reconozco y lo acepto. Aparte de lo que comento la persona SUPER-PERFECTA, que es SUPER-RACIONAL con sus gastos y tiene asegurados todos los días de su vida, el SUPER-HUMANO ese.
Yo si doy mi apoyo a las personas con este tipo de problema, porque yo los estoy pasando, y no me lamento, porque nada gano lamantandome, pero si de ahora en adelante puedo aconsejar a alguien que no utilize tarjetas de crédito lo haré, porque no quiero el mal para nadie.