martes, agosto 07, 2007

Receta para hacer un marero

Tome un niño de un año, siémbrelo en uno de los arrabales de las ciudades. Pero arrabal, arrabal, no barrio deprimido. Olvídese del padre, que solo pasó por la vida de la madre para preñarla. Haga que la madre se levante a las dos y media de la mañana para estar, a las tres, haciendo cola con un par de botes frente al chorro donde se abastece de agua todos los días.

Ponga a la madre a llevar el maíz cocido al molino a las cuatro de la mañana; que regrese a su covacha a las cinco, para moler en piedra o metate la masa. Mire cómo la madre hace fuego y comienza a hacer tortillas, o dobladas, o cualquier comida popular de maíz. Déle un respiro a la señora para que, mientras se cuecen los alimentos, le dé al niño una taza de atol de masa y unas cuantas tortillas, que es todo la comida que hay en la casa.

Aparte a la mujer del comal para que medio arregle su cuchitril, observe cómo se echa sobre la cabeza el canasto con tortillas, o dobladas, o lo que sea, y véala escalar las veredas hasta la ciudad. Déjela en una esquina, vendiendo lo que ha producido y regrese a la covacha, en la que el niño de un año, cagado y meado porque no hay quien lo cambie, se arrastra por el piso de tierra haciendo acopio de lombrices.

Deje pasar un año.

Vea al niño, luego de que la madre se ha ido a vender tortillas, cómo juega entre las aguas negras que bajan por los senderos del barranco. Si el pequeño tiene suerte, morirá de tifoidea, o de desnutrición, y será un angelito más en el cielo.

Deje pasar seis años.

Vea cómo la madre mientras tanto ha parido otros cuatro o cinco hijos que hacen lo mismo que hacía el mayor a su debido tiempo. El niño mayor ya se va en busca de esos muchachos que huelen pegamento en algún rincón de ‘la colonia’.

Deje pasar otros dos años.

Vea cómo el niño está feliz de haber encontrado una ‘familia’ que está ahí siempre, no como el padre que jamás conoció, ni como la madre que se desloma día a día en la calle, en busca de comida que no alcanza. Ciertamente, esa nueva familia le exigirá que robe, que mate, que se haga tatuajes, lo que quiera. Cualquier cosa, a cambio de tener familia.

22 comentarios:

Jorge Mota dijo...

Hoy por la mañana me tope con este excelente artículo de Ana María Rodas...

Anónimo dijo...

¿No hubiera sido mejor para la madre haberse operado para no tener hijos? O bien tener los que puede mantener!, ¿acaso eso no hubiera sido responsable? ¿Qué hay del padre? ¿Por qué no fue responsable y se hizo una vasectomía? Seguro no sabe lo que son los preservativos. Una historia triste, pero se podría haber solucionado de otra forma, un hijo no deseado, no planeado, que carecerá de todo esta condenado y peor aun si el circulo vicioso no se cierra, hay demasiada gente teniendo hijos sin poder mantenerlos, eso no es ni civilizado, ni moral, ni justo, ni responsable. El desmedido crecimiento de la sociedad es de las peores cargas que tenemos como país. Imaginémonos al país con familias de uno o dos niños!!!!!

LuisFP

Danny_O dijo...

Esta es una paradoja, primero, creo firmemente que no necesariamente deben darse estas condiciones específicas para "hacer un marero", lamentablemente es una de las principales causas; porque digamos, que la madre en lugar de acarrear agua, moler y vender productos del maíz, sea una mujer despreocupada y totalmente irresponsable de sus actos, independientemente del valor del padre, no para quedarse, sino para abandonar, deja morir la vida de una inocente criatura; y que tal si a pesar de los evidentes esfuerzos de la progenitora por salir adelante en base a trabajo honrado y sacrificio la situación de un país (social, económica y politica) obliga a la niñez a adentrarse e involucrarse en este tipo de actos irresponsables, que por cualesquiera que fueran las razones, la madre/padre por razon de salvaguardar las necesidades primarias de sus hijos trabaja horas extras en una maquila, desatiende a sus hijos o no puede darse el lujo de inscribirlos en una "buena" escuela o peor aún obligar a la personita a jugar a ser adulto y tomar responsabilidades que algunos con 40 años desconocen? o lo que es pero todavía es que satisfaciendo las necesidades de un infante en todos los angulos posibles, una familia con una posicion económica mas que estable, con excelente educación, simple y sencillamente cumplen al pie de la letra los "caprichitos" de los hijos y estos juegan al "rapido y furioso" o a ser "50 cent" y se involucran en vicios, drogas y demás, porque escudarse en los niveles económicos, creanme que TODO cabe en la viña del señor, así como conozco gente muy "humilde" profesional, educada y sobre todo excelentes personas, así tambíen hay personas con mucho en los bolsillos, pero vacios en conciencia, y valores, no nos confundamos por el matiz que refleja situación, si en verdad nos interesa entendamoslo!

Goathemala dijo...

La desectructuración familiar y la ausencia de ayuda estatal. Sí señora, por eso arraigó tan fácil en Centroamérica. Si la distancia no fuera tan grande oiría mi aplauso.

Voy a hacer un enlace a este extraordinario artículo. Me gusta hasta la etiqueta.

--
Saludos.

Alexis dijo...

EL AMOR NO SABE DE SUBSISTENCIA , NI EL HAMBRE ENTIENDE DE SACRIFICIOS, ESAS NECESIDADES HAY QUE CUBRIRLAS COMO SEAN, Y SI ES A TRVES DE PEGAMENTO Y DE ROBAR, ESO ES LO QUE APRENDEN Y LO VEN NATURAL...DESGARRADOR COMO LA VIDA MISMA...

Pirata Cojo dijo...

Vengo por recomendación de Goathemala, buen artículo, como decía alguien acá mismo, no hay una sola receta, pero ésta, es de las más comunes.

¿Planificación familiar? ¿Paternidad responsable?, por supuesto, con educación sexual desde parvulitos, para quienes tienen el privilegio de estudiar y para los que no, hacer visitas directas a los barrios o colonias.

Una de mis hijas participa en un colectivo donde por medio de juegos y dramatizaciones, informan sobre los peligros y prevención del sida.

Ana dijo...

Todo lo que proponen los lectores es válido. Pero sobre todo: un Estado que se haga cargo de los problemas de sus ciudadanos.

Llora sangre que Guatemala sea un país rico, que el crecimiento se sostenga y aumente año con año. Y que los de siempre, los dueños, no tengan el menor interés por sus congéneres. Para ellos, Guatemala es la finca. La diversiòn y la vida están en Miami. Y los de aquí, que se jodan.

mia dijo...

Y goathemala cumplió su promesa y dejó el enlace, y aún cuando las opiniones aquí vertidas lleguen a diferir e incluso a proponer (quizás si esterilizasen a toda la población infantil al nacer sería mucho más fácil verdad???) opciones diversas, está claro que las condiciones son magníficas para conseguir ese final…

Y estoy de acuerdo también en la idoneidad de esa etiqueta, imposible más clara y más contundente…

Un placer esta visita, de verdad.

cacho de pan dijo...

no sé qué decir, a pesar de que quiero decirle algo.
las causas de la infelicidad son tantas y tan variadas que se hace difícil señalar alguna.
el estado, si, y los medios de comunicación corruptos, y las iglesias decadentes, y la falsa educación, y la falta de interés, el adocenamiento, la tontería, las ambiciones, la trágica rueda de las repeticiones banales, sin ninguna conciencia.

Milagros Sánchez dijo...

Hola Ana, lo que has escrito es tan real, tan inhumano y tan desgarrador que nos debería dar vergüenza a todos seguir pegados en la silla, consintiendo que unos pocos sinvergüenzas, por no decir Hijos de P*t* sigan imponiendo la ley del más fuerte a la inmensa mayoría que somos el resto... El p*t* dinero y la pirámide del poder de un grupito de privilegiados NOS GANAN LA BATALLA!!!

Al menos, tú Ana, nos has permitido GRITAR al mundo QUE NO ESTAMOS DE ACUERDO CON ESTO!!!

Saludos y felicitaciones por el post!!

Goathemala dijo...

Para preparar una paella hay muchas recetas pero algunos ingredientes serán siempre comunes: arroz, sal y agua.

Igual para un marero, siempre hará falta pobreza, familia rota y ausencia de Estado. ¿Quiero esto decir que quien padezca estas tres cosas será marero? No. Por supuesto que no. Hay personas con tal fuerza de voluntad que superan ese tipo de circunstancias.

Luego faltan los aderezos:

- Sistema policial y judicial ineficiente cuando no corrupto.
- Escasa permeabilidad social: quien nace pobre tiene casi garantizado que lo seguirá siendo de mayor; lo que a la larga conduce a despreciar al trabajo.
- Líderes de las maras que regresan de USA con experiencia en pandillas y un fuerte resentimiento.
- Educación inexistente.
etc...

Sabed como se forman es lo mismo que descubrir el secreto para acabar con ellas.

Saludos.

guisho dijo...

Estoy totalmente de acuerdo que es una realidad muy triste, y sobre todo, es necesario hacer algo urgentemente.

Pero es de que el problema es que hace falta un estado que se haga cargo de sus ciudadanos....eso es lo que nos tiene así.

Por su puesto que hay muchos factores que influyen en el problema, pero hay muchas madres que en condiciones lamentables se las han ingeniado para sacar a su familia. La mayoría diría yo. El matar o hacer delitos es culpa del que los hace, no hay que quitarle culpa al asesino.


Ser marero en sí no es malo, pertenecer a una mara de asesinos, extorsionistas, secuestradores, violadores, ladrones, etc.. ese es el problema.

Lo que hay que lograr es que ser un delincuente no valga la pena, que no sea factible, que sea mejor trabajar para ganarse la vida. Pero en Guatemala ser delincuente sale: una población que se queda de brazos cruzados, una policía que da risa, un sistema de Fiscales corrupto y un sistema judicial sin dinero para funcionar. Si alguien mata por dinero, es alentado a ello: sabe que no será castigado. Lo mismo con los demás delitos. Cuando las probabilidades de ser castigado aumenten, los delitos disminuirán. ¿Qué hacer para que esto suceda? Darle recursos a la policía, al MP y al OJ.

Es aquí donde vienen las paradojas. La gente quiere que el estado resuelva todos sus problemas....y vota por ello. Entonces, quieren educación, vivienda, fertilizante, tierras, seguro social, buen trabajo...etc. Todas esas cosas cuestan, y mucho, entonces el Estado divide sus ingresos en intentar proporcionar esos servicios (y de manera mala), y por tanto la tajada que le toca a la seguridad, una de las pocas tareas reales y morales del Estado.

¿Cómo queremos un organismo judicial decente, cuando le damos sólo un 2% de los ingresos, mientras que a deporte le damos 3% y a la USAC 5%? Tenemos que priorizar.

Lo ideal NO es que el Estado se encargue de todoso. Lo ideal es que cada ciudadano NO necesite del estado. El sueño no es que el Estado se ponga a construir casas para todos, lo ideal es que cada uno pueda constuir su casa. Lo ideal NO es que el estado de educación y salud para todos, lo ideal es que cada uno pueda pagar su educación y salud.

¿No nos damos cuenta, que lo que pedimos es lo mismo que pedían antes los agricultores a los sres feudales? Yo te entrego lo que gano y luego te mendigo sustento....esa no es la salida. Está probado.

Saludos a todos,

Luis H.

Nerim dijo...

Opino como Goathemala, de este articulo que has escrito me gusta hasta la etiqueta "cagüentodo".
En mi humilde opinión estas situaciones se podrían evitar educando a la gente desde chiquitos, pero ya se sabe que educar al rico es inutil y educar al pobre muy peligroso y a ningun gobierno les conviene que suba el índice de peligrosidad social.
Nerim

Soraya dijo...

Hola Ana,

Te felicito por el articulo, he viajado mucho y esto se da en todas partes que han carecido de recursos y que aun estan en desarrollo.
Esta ausencia de valores es muy dolorosa, pero tambien es culpa de la indiferencia de todos y muchos.
Nos cobijamos en nuestras comodidades y esto es muy lejano a nuestra realidad, quizas estos articulos muevan una consciencia social, real, buena, que haga obras.
No como acaba de despatarse, lo de Intervida, tantos apadrinamientos a ninos de Peru...para que los patrocinadores se llenen los bolsillos y nunca les llegue nada a esos ninos.
Dan ganas de llorar y de cagarsento y en toda esa gente.

Soraya dijo...

Hola Ana,

Te felicito por el articulo, he viajado mucho y esto se da en todas partes que han carecido de recursos y que aun estan en desarrollo.
Esta ausencia de valores es muy dolorosa, pero tambien es culpa de la indiferencia de todos y muchos.
Nos cobijamos en nuestras comodidades y esto es muy lejano a nuestra realidad, quizas estos articulos muevan una consciencia social, real, buena, que haga obras.
No como acaba de despatarse, lo de Intervida, tantos apadrinamientos a ninos de Peru...para que los patrocinadores se llenen los bolsillos y nunca les llegue nada a esos ninos.
Dan ganas de llorar y de cagarsento y en toda esa gente.

CHC dijo...

A lo largo de mi vida y mi carrera, he visto tantas cosas como éstas. Es tan deprimente, que debería de ser un reto para todos el salvar a estos niños...

Yo creo que me pongo tan triste e indignada ante estas situaciones, que a lo mejor por eso, escribo puras Babosadas.

Saludos Ana!! Me gusta tu estilo.

Un abrazo.

Waipu Carolina dijo...

Hola Ana,
Muy crudo pero también muy real, situación de cantidad de familias que nadie quiere ver. Cómo esperamos luego que estos seres humanos que han vivido ya sea por la precariedad en que se encuentran, por el hambre, el abandono, las guerras, la desidia sean unas personas estables, amables, honestos, felices, pacíficos...

= / enzo / = dijo...

Que manera de describir en forma desgarradora toda esa miseria que le pertenece a muchos pueblos y a muchos países sobretodo en nuestra América. Da tristeza, pero tambien nos averguenza que en los albores del siglo XXI aún tenemos niveles de pobreza infames y que los gobiernos se muestren tan ineptos en salvar de una vez este flagelo.
Buen artículo, felicitaciones.

= / enzo / = dijo...

Se me olvidó decir que llegué a traves del blog de Alexis

Lady Chaterley dijo...

Ana excelente retrato sociocultural del siglo en que vivimos , eso lo veo a diario , en toda hispanoamerica , es pura realidad .Te felicito , lo has descripto muy bien !!!

Marlu dijo...

He llegado a este escrito a través de la entrada de Goathemala, y debo decir que coincido al ciento por ciento.
Me explico, como me considero una persona normal, excesivamente normal, nada excepcional, supongo, y creo que supongo bien, que si yo fuera esa madre, viviría como ella. Madrugaría, haría tortitas y criaría a mis hijos, varios hijos, así, de ese modo. Y si fuera uno de sus hijos, probablemente, de no irme al cielo de infante, terminaría esnifando pegamento con mi nueva “familia”.
Creo que determinadas circunstancias son tan poderosas, que de no tener unas cualidades excepcionales, un golpe de suerte, o algún referente cultural y afectivo próximo, te dejan a la deriva en el mar de la miseria. Miseria económica, cultural y afectiva.
Pues sí, haría tortitas y pariría hijos.

Anónimo dijo...

nacer pobres y de hogares desintegrados no es motivo para integrarse alas maras o ha la delicuencia mas bien es un reto para tranformar las condiciones materiales de vida en las que nos encontramos y asi poder ascender ha niveles mejores para todos