lunes, octubre 30, 2006

Créditos para la paz

El inefable Carlos Alberto Montaner afirma que el premio Nobel otorgado a Muhammad Yunus, de Bangladesh, debió haber sido en economía, porque en esa esfera es donde se ha desarrollado, otorgando microcréditos a personas necesitadas de ellos, generalmente a mujeres solas, para ayudarlas a salir de la pobreza.

Yunus, quien tiene un doctorado en economía, propuso en 1974 una forma de organización para las aldeas de su país, y resultó tan útil que fue adoptada oficialmente por el gobierno. Luego, en 1976, superando las archiconocidas leyes del mercado, y enfrentando la gran resistencia de las instituciones bancarias de Bangladesh, logró fundar el Banco Graneen, que desde entonces otorga créditos solidarios sin garantía a las personas más necesitadas.

El ‘banco de pobres’ ha beneficiado a tres millones y medio de personas, propietarias ellas mismas del banco, en su gran mayoría mujeres, que reunidas en grupos de cinco o más, solidarias y responsables, consiguen reembolsar 9 de cada 10 de sus pequeños préstamos en contra de lo esperado.

Contrario a lo que Montaner cree, una de las formas más eficaces de encaminarnos hacia la paz es la erradicación de la pobreza. No es casualidad que las maras, por ejemplo, no surjan entre quienes viven en la zona 14 o en los condominios de la carretera a El Salvador.

2 comentarios:

Goathemala dijo...

He buscado a ese señor Montaner por internet y he leído su artículo sobre Yunus y sobre las maras.

Estoy más en la órbita tuya. Él es muy neoliberal.

Yunus merece también el Nobel de economía, eso no lo discuto pero posiblemente carezca de los avanzados conocimientos que los economistas aplican a esta ciencia. Sin embargo, en lo humano nadie le supera.

Las maras se dan en barrios depauperados y en personas que carecen de identidad formada, por eso es tan frecuente en los adolescentes.

Saludos.

Anónimo dijo...

estamos de acuerdo en que la paz se construye erradicando pobreza... eso sí, el comentario de "las maras" no surgidas de ciertos sectores pudientes... obvio no al mismo nivel e intensidad, pero el tráfico de drogas e influencias que también dañana anuestra patria por otros lados, surgen desde las juventudes en otros estratos.

De cualquier manera, el Premio otorgado demuestra que en Guatemala hay esperanza, lo que falta, es más Yunus.