sábado, mayo 19, 2007

Ustedes pónganle nombre

Una bebé de dos meses se encuentra hospitalizada en Galveston, un puerto de Texas. Llegó con quemaduras en el rostro y en una mano; el padre, Joshua Mauldin, dijo que se las había producido con agua ardiendo que había caído accidentalmente sobre la pequeña, pero ahora se sabe que la metió en un horno microondas.

Si la justicia se llegara a cumplir, el padre amorosísimo podría pasar hasta 99 años en la cárcel. A lo mejor le bajan la sentencia porque al confesar se excusó diciendo que estaba estresado cuando cometió la tropelía.

2 comentarios:

Mónica Lima Quinto M.A. dijo...

Lamentablemente los sacerdotes como TODOS nosotros somos seres humanos, nos equivocamos, tenemos mas de alguna aberracion, algunos nos escudamos en alguna "profesión" para sublimar nuestra parte obscura. Triste pero muy cierto.
Pareciera una paradoja lo del sacerdote.

lu! dijo...

Era el padre de la niña o un sacerdote???

Allá por lo menos el infeliz desgraciado estará en la carcel acá en Guatemala... la historia terminaria en final feliz, solo para él.

Saluditos Ana María!