lunes, diciembre 11, 2006

Cómo hay que recordarlo

Si es que alguien siente deseos de recordarlo. Pero en vista del despliegue de publicidad que le hacen en los diarios nacionales, he tenido que recurrir al editorial de El País para dar una idea de lo que, a mi juicio, debería decirse sobre este ser que abjuró de su condición de humano.

Escapó de la justicia, con muchísimo menos muertos y torturados a las espaldas que nuestro innombrable, que continúa moviendo marionetas sedientas de poder.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

He estado considerando quemar una ametralladora para celebrar, la muerte del carnicero. Luego puede ser.

saludos

Anónimo dijo...

Un hdp menos en el mundo: Una buena noticia.

Saludos señora doña Ana.

Lu! dijo...

no puedo evitar sentir lástima, lástima por que la justicia se quedó parada... solo no deseo esto en mi pais, que no se muera el viejo de la brocha en la boca antes de pagar...


saluditos!

Juan dijo...

Yo le di fuego a unos cuetes aqui en brooklyn, lo jodido es que con la paranoia que se cargan los gringuitos llenaron la cuadra de patrullas de policia...Que pizados no era mi cuadra.


la mejor manera de recordarlo...es olvidarlo'

selenitamx dijo...

Por que no puede aspirar a ser la Madre Teresa (que supongo tenía capacidad de comprensión y perdón hasta de lo imperdonable), les diré por qué:

Porque la muerte del asesino si bien me alegró, mucho, profundamente... realmente le habría deseado una muerte lenta, llagado, asqueroso como el. Sólo morir no era suficiente

Anónimo dijo...

Es curioso, tras la muerte de Pinochet todos miramos ahora al innombrable.
Saludos.