jueves, noviembre 02, 2006

Bolsillos flacos

Pensando en aquellos colegas que en estos días comienzan a cuidar lo que tienen en el bolsillo por aquello de que antes de febrero no recibirán otro centavo más --gracias al sistema tan favorecido en Guatemala de contratar profesores universitarios solo por los cuatro meses que dura cada ciclo-- he leído un post de Ángel que se refiere al tema con ciertas variantes, en esta dirección.

Espero que en España las contrataciones sean más humanas, aunque en todas partes se cuezan habas y se escoja como catedráticos a los amigos por encima de los mejores.

4 comentarios:

Eowin dijo...

En España siempre sew decia, pasas mas hambre que un maestro de escuela,.. gracias a dios eso se ha quedado en un refran.., :)

JLFont dijo...

Este es uno de los temas más apremiantes y menos abordados en nuestro sistema de educación. Las universidades simplemente no le pagan a los catedráticos. Apenas les hacen una entrega simbólica cada fin de mes. De ahí que los catedráticos seamos casi todos pluriempleados que le dedicamos mucho menos tiempo del apropiado a dar la cátedra, a dirigir la formación de los alumnos y a actuar como mentores. De esto ni siquiera se salva la San Carlos, que no tiene excusa para ser tan mala empleadora. Me encantaría revisar las cuentas de las grandes universidades y averiguar porque los catedráticos obtienen tan poco si los estudiantes pagan tanto.

Anónimo dijo...

Si la solución de uestro atrazo parte de una mejor educación para todos entonces aún las emblemáticas Universidades son parte del atraso. El castigo que se le hace a un catedrático a trav♪0s de la explotación laboral sólo demuestra porque estamos como estamos.

En los países desarrollados, la cátedra es además de un privilegio, el pasaporte a una vida cómoda, para dedicarla a la transmisión de conocimiento y engrandecimiento de la sociedad.

¿y los medios? ¿porque no publican reportajes al respecto de esa explotación laboral?

Goathemala dijo...

Esta noticia me ha sorprendido mucho.
Los profesores y todo el estamento educativo público son funcionarios y viven razonablemente bien. En realidad nos dan envidia sana a los asalariados.